El Cooperativismo como propulsor del desarrollo

Posted by Encuentro Jurídico on 18:31 with 1 comment

Resumen

Las cooperativas son asociaciones de personas cuyo fin es satisfacer las necesidades económicas de sus miembros mediante la ayuda mutua teniendo como pilares la igualdad y la democracia. El cooperativismo es una herramienta que permite a las comunidades y grupos humanos lograr un mayor progreso económico por medio de la  participación solidaridad y  la equidad. Por su impacto y trascendencia en la sociedad se ha proclamado el primer sábado de Julio de cada año  como el día Internacional del cooperativismo."No existe una mejor prueba del progreso de una civilización que la del progreso de la cooperación." Mill, John Stuart.

“Los economistas normalmente asumen que el objetivo de una empresa es maximizar sus utilidades y han encontrado que esta aseveración es cierta en la mayoría de los casos”[i]. La productividad de una persona, sociedad o nación se puede medir a través de la comparación con otros entes de producción, siendo así, las empresas tienen como fin tener una ventaja comparativa frente a otras y para lograrlo necesitan producir en menos tiempo y con el menor costo posible. 

Con la revolución industrial ocurrida en Inglaterra en el siglo XVIII se puso en práctica esta teoría, al sustituir un gran porcentaje de la mano de obra humana por la maquinaria lo que aumentó la producción y redujo sus costos asociados. Esto tuvo como resultado la desaparición de la sociedad tradicional, basada en lo rural y la aparición de la sociedad moderna, basada en la industria. 

Los problemas socio-económicos surgidos a raíz del desarrollo industrial provocaron la aparición de nuevos modelos ideológicos, entre ellos el cooperativismo de consumo. En Inglaterra, el Doctor William King, considerado como uno de los ideólogos de este movimiento, incentivo el desarrollo del cooperativismo como respuesta para mejorar o corregir los males sociales de la época, propiciando a la clase trabajadora a crear sus propias fábricas y tiendas. 

No podemos decir que la modernización industrial de un país conlleva bienestar económico para toda la población, en este caso los beneficios de la revolución industrial estaban consagrados a la burguesía. Así pues se estableció un marco económico en el cual no todas las familias inglesas podían participar provocando el desplazamiento del individuo de clase media de la actividad comercial, laboral y productiva mermando en consecuencia la calidad de vida de gran parte de la población. 

La situación económica en esa época despertó en la clase obrera el instinto innato de asociarse para lograr colectivamente objetivos que individualmente no podrían. 

Siguiendo ese mismo sentir, en el poblado de Rochadle, Inglaterra, un grupo de obreros motivados por la decadencia económica y viendo que en ese momento estaban siendo aislados del progreso, decidieron mediante los escritos sobre el cooperativismo de personajes como; John Bellers, Obert Owen y Willian King, iniciar la creación de las primeras cooperativas, por ello, la ciudad de Rochadle se considera la cuna del cooperativismo. 

Desde el surgimiento de las cooperativas en la mencionada ciudad inglesa, estas instituciones comenzaron a desarrollarse en diversas naciones del mundo. En Latinoamérica, las primeras cooperativas nacieron en México y en Argentina, teniendo sus primeras prácticas en Canadá. 

En República Dominicana el movimiento cooperativista llega durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo (1930–1961), registrándose los primeros movimientos en el poblado de Manoguayabo. Aunque ese periodo se caracterizaba por la coacción de la libertad de expresión y por ende de la libertad de reunión y de asociación, para evitar conspiraciones contra el gobierno, esto no evito que la orden canadiense de los Padres Scarboro iniciaran los primeros asentamientos del cooperativismo en el país. Es necesario destacar que las cooperativas se abrieron paso en un país oprimido y privatizado por un presidente caudillo. Este clérigo emitía constantes críticas sobre el gobierno, desatando la furia trujillista que concluyó con la deportación de uno de los sacerdotes que encabezaban el movimiento en el país. 

Por la aceptación que tuvo en el territorio dominicano, las cooperativas comenzaron a desplazarse entre comunidades hasta que los sacerdotes propulsores de esta institución en el país sintieron la necesidad de capacitar a más religiosos para poder responder a la demanda del momento. Así, para el año 1946 llega al país el Reverendo Pablo Steele, quien logra expandir el cooperativismo. 

Hoy en día nuestro país cuenta con más de quinientas (500) cooperativas legalmente registradas y en operaciones, destacándose por su antigüedad y nivel de capital: la Cooperativa San José, Cooperativa La Telefónica, Cooperativa de los Maestros, Cooperativa Vega Real, Cooperativa Empresarial, entre otras. 

En nuestro país, al igual que en Rochedale “las personas sienten la necesidad de integrarse a una asociación, unir esfuerzos, trabajo y voluntades, con el objetivo de resolver problemas que en común les afecta. Las cooperativas, como organismo, cumplen con esta aspiración uniéndose con otras en la meta de servir plenamente, de todas las formas posibles, con entidades locales, nacionales e internacionales”[ii]

La importancia del cooperativismo tiene su base en dos aspectos fundamentales: la educación en valores y la economía solidaria. 

Las cooperativas buscan desarrollar en la sociedad los valores necesarios para su crecimiento moral, como son: ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad. 

Las cooperativas se diferencian de las clásicas instituciones capitalistas en que educan a la sociedad, enseñándoles a lograr un progreso económico basado en la cooperación y no en el individualismo. Las cooperativas influyen de manera directa en la persona al mostrarles como en unidad e igualdad se pueden obtener mejores beneficios. 

Como toda institución, las cooperativas deben seguir los lineamientos del marco jurídico en el que se desarrollan para evitar acciones que vayan tanto en contra de su esencia o en contra de la Constitución. 

En República Dominicana, el cooperativismo está regulado por la Ley No. 31-63, que crea el IDECOOP y la Ley No. 127-64 sobre asociaciones cooperativas. La principal institución del Estado encargada de la dirección y supervisión de estas instituciones es el Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (IDECOOP). 

Las cooperativas han tenido un gran impacto mundial. La Alianza Cooperativa Internacional (ACI) fundada en 1895 en Londres, Inglaterra, cuenta con más de setecientas cooperativas miembro provenientes de más de cien países. 

El Día Internacional de las Cooperativas se celebró por primera vez en el año 1923. Posteriormente, la Asamblea General de las Naciones Unidas, sintió la necesidad de apoyarlas proclamando en 1992 el primer sábado del mes de julio como día internacional del cooperativismo. Esta fecha constituye un reconocimiento a esas entidades de ahorro y crédito por ser un factor indispensable para el desarrollo económico y social de las naciones. 

Finalmente, enfatizamos en la importancia de entender al cooperativismo como una respuesta a la necesidad que tienen los individuos de subsistir y de desarrollarse, al verlo desde una óptica social y filosófica entendemos como esta ideología es una expresión de la naturaleza del ser humano que nos lleva a buscar ayuda entre las personas con las cuales nos integramos. Cuando analizamos el origen del cooperativismo podemos comprender la importancia que tiene este movimiento para el desarrollo humano, por ende, cuando la ONU proclama el día internacional del cooperativismo, estamos recordando el impacto que tienen estas asociaciones en la reducción de la pobreza, en la educación y en la estabilidad económica de las naciones. 

El desarrollo, la aceptación y la expansión que han tenido las cooperativas a nivel mundial nos enseña que aun estando en lugares distantes y hablando diferentes lenguas a todos nos une un sentimiento: el deseo de una vida digna y de progreso.


Por Ambar Graciano
Estudiante de Derecho de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). Pasante de investigación de Encuentro Jurídico.


Notas

[i] Mankiw, Gregory, Principios de Economía, (Madrid: Thompson, 2007), 268.
[ii] Méndez, Rafael, Curso básico de formación cooperativa, República Dominicana; Santo Domingo, 1997), 21.


Forma de citación sugerida:
Graciano, Ambar. El Cooperativismo como propulsor del desarrollo. Encuentro Jurídico, 12 de agosto de 2012.

- - -
Encuentro Jurídico no se hace responsable de los conceptos emitidos por sus colaboradores. Así mismo, se reserva el derecho de edición y publicación de los escritos recibidos. Queda prohibido reproducir total o parcialmente su contenido sin autorización previa, expresa y por escrito del Consejo Directivo o la persona de su Director. Derechos Reservados © 2012.
Reacciones: