La remisión de deuda ¿Una figura blanca, negra o mulata?

Posted by Encuentro Jurídico on 8:36 with 1 comment
En el Derecho de las obligaciones existen muchos escenarios en los que un acreedor no desea exigir su prestación y más bien desea liberar a su deudor de la obligación que los une. En esta ocasión analizaremos someramente la doctrina sobre la figura de la remisión de deuda. En ese sentido, Terré sostiene que la remisión de deuda es el acto por el cual un acreedor libera voluntariamente a un deudor de todo o parte de su deuda sin haber obtenido lo debido.

En relación a lo anterior, es preciso señalar que dicho acto, aun si constituye una renuncia del acreedor a su derecho de acreencia, la misma no implica que el deudor (aunque se beneficia), no tenga que dar su consentimiento. Esto es, el acto de remisión no es un acto unilateral: el mismo necesita un acuerdo de voluntades sea expreso o tácito. En efecto, cuando el deudor claramente expresa su aceptación la remisión se materializa. Esta obligación de aceptación por parte del deudor, a juicio de Fernando montero proviene de una aplicación analógica de las normas que regulan la donación en la cual la aceptación es un elemento indispensable por ser un contrato unilateral y no un simple acto jurídico y porque a nadie puede imponérsele un desprendimiento patrimonial gratuito.

La anterior posición, ratificada por la jurisprudencia, nos parece muy interesante porque nos demuestra que la figura de la remisión esta sumergida en el lago del contractualismo y su exegética visión de la voluntad de las partes como factor generador de la obligación. En ese sentido, los tribunales costarricenses han optado por ensalzar la aceptación del deudor como requisito de validez al sostener que ‘la renuncia de un derecho, ya sea la remisión o condonación gratuita que hace el acreedor a favor del obligado de todo o parte de un crédito, es un acto de liberalidad por el cual quedan extinguidas las obligaciones, con la naturaleza de un contrato unilateral que requiere por lo mismo la aceptación de la persona a quien favorece, sin la cual no surte efecto legal.

¿Si o No?

Habiendo entonces, observado someramente la importancia jurisprudencial y doctrinal de la aceptación del deudor como factor determinante en la remisión de deuda, debemos estudiarla en sus dos modos: expresa o tácita. La aceptación es expresa cuando quien la lleva a cabo lo hace abiertamente o cuando se infiere por inacción o silencio. En el segundo caso, la doctrina y la jurisprudencia han entendido que por ser un acto que beneficia al deudor, el silencio de este último es interpretado como una aceptación tacita de su liberación.

¿Por filantropía o por mi bolsillo?

Existe una dicotomía doctrinal en torno al carácter liberal de la remisión vista desde la perspectiva de un acto a titulo gratuito, o por el contrario, uno a titulo oneroso. Al respecto, algunos autores sostienen que la remisión es un acto necesariamente gratuito en tanto el acreedor no recibe ninguna partida. Es por esto, que los hermanos Mazeaud establecen que un concordato por el cual los acreedores de un comerciante deciden liberarlo de una obligación puede no ser necesariamente una remisión por un posible interés oculto que se podría estar salvaguardando.

No obstante lo anterior, otros sostienen que si bien la remisión constituye una liberalidad en tanto ella es realizada para gratificar a un deudor (donación indirecta), no siempre esta reposa sobre una intención liberal: ella puede recibir una contrapartida indirecta dentro de una vasta operación financiera en la que la misma se disuelve.

Entonces podríamos inferir que la voluntad del acreedor de liberar al deudor es un factor fundamental: si se da una remisión en la cual el acreedor busca una contrapartida indirecta o solo se procura los medios para obtener determinado beneficio, entonces no podríamos hablar de una remisión a titulo gratuito, la misma sería a titulo oneroso.

La presunción como factor determinante: la prueba

Finalmente observaremos que en la prueba de la remisión las presunciones establecidas por el legislador juegan un rol fundamental. En efecto, el artículo 1282 del código civil establece que la entrega voluntaria del titulo original bajo firma privada, hecha por el acreedor al deudor, vale prueba de liberación. Esto se debe a que cuando un acreedor abandona a su deudor el titulo donde consta su crédito, le resulta imposible probar su derecho. Entonces la entrega del título no crea una presunción legal más que si se hace por el acreedor mismo, por lo que un tercero que entregue un título no libera al deudor de su obligación.

Por Emil Chireno Haché
. Investigador JuniorEstudiante de Derecho de la Pontifica Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). 

Bibliografía:

- Francois Terré. Droit Civil: Les obligations. Séptima edición
- Fernando Montero Pina. Obligaciones. Segunda edición
- Suprema Corte de Justicia de Costa Rica. Sala de Casación. Sentencia numero 95 de las 15:30 horas del 13 de noviembre de 1956,II semestre, II tomo, Pág.1894
- Philippe Malaurie. Les Obligations. Segunda edición. Pág. 641


Forma de citación sugerida:
Chireno Hache, Emil. La remisión de deuda ¿Una figura blanca, negra o mulata? Encuentro Jurídico, 07 de mayo de 2008. 

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