Sobre el Art. 45. de la Constitución de la República Dominicana.

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Por: Gilberto Objío Subero.


Desde la óptica kelseniana y la jerarquía lógica.

¿Qué sucede si el Poder Ejecutivo no promulga una ley votada por el Congreso?

El Art. 45 dice ¨ Las leyes, después de promulgadas, se publicarán en la forma que por la ley se determine, y serán obligatorias una vez que hayan transcurrido los plazos indicados por la ley para que se reputen conocidas en cada parte del territorio nacional. ¨

Si bien es cierto que el Art. 41 dice Toda ley aprobada en ambas Cámaras será enviada al Poder Ejecutivo. Si éste no la observaren, la promulgará dentro de los ocho días de recibida y la hará publicar dentro de los quince días de la promulgación. ¨

¿Podría darse que el Poder Ejecutivo, no queriendo promulgar una ley con la que no esté de acuerdo, se haga el de la vista gorda y engavete una ley, argumentando X o Y ?

¿Qué pasaría en esté hipotético caso?

Varias teorías se han suscitado en esté tenor. Eduardo Jorge Prats, citando a Betegon, en su libro nos muestra una interesante teoría, basándose en el Art. 41. ( PRATS: 403 )

Aunque estoy totalmente de acuerdo con esta teoría, tengo por mi parte una teoría complementaria para resolver el impase.

Hans Kelsen en su Teoría Pura del Derecho nos presenta una jerarquía de las fuentes del derecho, lo que en principio nos sirve para categorizar la fuerza de los determinado acto normativo, frente a un otro.

En esta jerarquía del derecho, la Constitución tiene la posición más elevada, por ser fuente de fuentes, luego le siguen las leyes y reglamentos. En razón de esto , y según la teoría del ordenamiento jurídico, jerarquía lógica, ninguna ley puede contrariar a la Constitución ya que ésta es la que justifica la existencia de la misma.

¨ El criterio de jerarquía lógica asume como superior la norma que condiciona la producción de otra norma ¨ ( PRATS: 419 )

Entonces, si una norma inferior no puede ni contrariar ni oponerse a una superior, un decreto no podrá, en consecuencia, violentar u oponerse a una ley, y más aún cuando es ésta la que sirve de justificación para el decreto en sí.

Dado esto y analizando el caso del Art. 45, en donde la cuestión versa sobre la promulgación de la ley votada, y no sobre la publicación que queda bien delimitada por el Art. 1 del Código Civil, es bueno recordar que aunque es común que confundamos, o que usemos como sinónimos los términos: promulgación y publicación.

¨La promulgación es un acto del Poder Ejecutivo, que orden la ejecución de la ley [...]. Da esta orden mediante un decreto ¨ ( MAZEAUD: 130 )uno se refiere a la puesta en ejecución de la ley, por medio de un decreto del presidente y con el único objetivo de cumplir una formalidad, y la publicación , evidentemente se refiere a la puesta en conocimiento público el texto votado.

O sea que promulgar es lo mismo que decretar. En el caso que nos compete, es prudente recordar que el decreto es producto, del mandato de la Constitución, que ordena que la ley ya votada sea hecha ejecutoria Art. 41.

Por consiguiente, el no promulgar la ley, la cual ya es ley por haber sido votada formalmente por el Congreso, o sea decretar su ejecución, sería lo mismo que oponerse a la ley y a la Constitución. Si bien es cierto que el decreto necesita existir para contrariar, no necesita existir para oponerse, puesto que se entiende que esta ley es la que da nacimiento a la acción de decretarse como ejecutoria y no el decreto que crea a la ley.

En virtud de que, ningún decreto puede oponerse a una ley formalmente votada y emanada del congreso, tampoco la no existencia de éste puede significar un obstáculo para la misma ley, ya que ésta tiene más fuerza jurídica que el decreto.

En el sistema francés, si el presidente no promulga la ley en el tiempo dado, el presidente de la Asamblea Nacional puede pasar a promulgar la ley. Aunque esto no sea posible en nuestro sistema por la no derogación de funciones entre los poderes, no es menos cierto que el significado final de esta acción no es otra que la de mantener el imperio de la ley por sobre los demás poderes.

Recordemos que de todas formas el presidente difícilmente pueda negarse a promulgar una ley votada por el congreso y que si lo hiciese de todas formas, éste frente al país durante su toma de poder declaró que:
"Juro por Dios, por la Patria y por mi honor, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes de la República, sostener y defender su independencia, respetar sus derechos y llenar fielmente los deberes de mi cargo".

Este juramento incluye evidentemente el Art. 41 y el 45 y el Art. 1 del Código Civil.
Problema resuelto.


Bibliografia.

PRATS, Eduardo Jorge, DERECHO CONSTITUCIONAL, Volumen 1, Segunda edición, Santo Domingo, Gaceta Judicial.

MAZEAUD, Henri y Leon, LECCIONES DE DERECHO CIVIL, volumen 1, Traducción de Luís Alcalá-Zaomara y Castillo, Buenos Aires, Ediciones Jurídicas Europa-America.

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